Escuela de familias, nuevas tecnologías

Este lunes asistimos a una charla sobre el uso de los videojuegos, las “maquinitas”, los juegos on-line y en general todas las pantallas que han traído las nuevas tecnologías.

Partiendo de que nuestras hijas e  hijos son la generación de internet, que son nativos digitales, que han crecido considerando el móvil y las tabletas como algo natural y que no tiene sentido prohibir algo que forma parte de su mundo y ya del nuestro. Nos quedó claro que no podemos dejar que acaben absorbidos por el mundo virtual, olvidando el mundo real. Ellos y ellas perciben que la realidad no es tan satisfactoria ni ofrece tantas recompensas inmediatas, como los likes de las rrss o los logros y monedas de los distintos juegos.

Debemos aprovechar y mostrar el lado positivo de las nuevas tecnologías, es una generación de personas multitarea, multipantalla y también posiblemente los más abiertos y multiculturales. Intentemos hablar con ellos de sus intereses y acompañarlos en alguna actividad que les motive (ya sea virtual o real), para volver a vincularnos y que no nos sintamos tan alejados, al otro lado de la brecha, para ello se nos recomienda las guías de ocio para adultos, hay muchas actividades y no tienen porqué costar dinero.

En la charla también hablamos del desarrollo del cerebro desde que se nace hasta la adolescencia y nos pasaron un artículo reciente de La Vanguardia sobre el peligro del uso y abuso en niños pequeños de las pantallas.

Ya desde 2014 la OMS está atenta a las implicaciones para la salud pública del uso excesivo de Internet, ordenadores, teléfonos inteligentes y dispositivos electrónicos similares, como respuesta a las preocupaciones expresadas por grupos profesionales, centros colaboradores de la OMS, académicos y especialistas clínicos sobre las consecuencias sanitarias del uso y abuso de estas tecnologías. No obstante, la propia OMS recuerda que “los estudios sugieren que el trastorno de juego afecta sólo a una pequeña proporción de personas que participan en actividades de vídeo digital o de videojuegos”.

La conclusión a la que llegamos el otro día es que educar no es fácil, no hay recetas mágicas y sobre todo es una carrera de fondo, que requiere mucho amor y constancia.

Somos las madres y padres los que ponemos los límites y los hacemos cumplir, ya que somos los que compramos o permitimos que entrasen en nuestras casas las consolas, los teléfonos y demás dispositivos en algunoas casos con determinados juegos violentos.

Podemos consensuar las consecuencias negativas que conlleven el incumplimiento de esos límites, pero no debemos olvidar que somos los responsables de lo hagan y dejen de hacer; y sobre todo, somos su mayor ejemplo, y debemos cuidarlo, para que sea un buen ejemplo.

Libros recomendados o mencionados:

Educar en el asombro de Catherine L’Ecuyer

Tormenta cerebral: El poder y el propósito del cerebro adolescente de Daniel J. Siegel y Berástegui Rubio, José Manuel

La ponente quiso terminar la charla con este vídeo sobre lo que pensamos de los adolescentes (pinchar doble para ampliar):

 

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